El encargado del predio de 33 hectáreas murió y desde entonces las personas han aprovechado su ausencia.
Un grupo de 600 personas invadieron una finca en Campo Dos

Alrededor de 600 personas, la mayoría venezolanas, invadieron una finca ubicada en Campo Dos, Tibú.
Desde que murió el encargado del predio de 33 hectáreas, los habitantes que llegaron al corregimiento para buscar una vida mejor, aprovecharon la ausencia del hombre e invadieron el lugar.
“El jueves de la semana pasada (14 de febrero) un grupo de venezolanos, acompañados por colombianos, dañaron la cerca, quemaron potreros, talaron árboles y fumigaron, además no me dejaron sacar el ganado para que se alimentara ni bebiera agua”, cuenta Ibiith Guerrero, una de los siete hijos del fallecido.
El padre de Guerrero entró a la finca, que se encuentra ubicada en medio del corregimiento, como mayordomo y con el tiempo quedó a cargo del lugar. “Él tuvo una posesión de 34 años y nos dejó una declaración de Mejoras, con esto instaure la demanda ante la Policía y la Fiscalía pero no he obtenido una solución”, añade.
Según Guerrero, la situación ha afectado a su familia y a los obreros que laboraban y cuidaban el terreno.
“Nosotros alquilábamos la finca para guardar y cuidar el ganado, de eso vivimos, pero ahora que llegaron ellos ya los dueños de los animales nos advirtieron que debíamos sacarlos de ahí porque esas personas no los dejan alimentar”, agregó.
Algunas familias invasoras están construyendo en el lote, mientras que otras se organizaron en pequeñas chozas. Los afectados temen que lleguen más personas a vivir en su hogar.
“Ellos entran por el frente de mi casa, pasan mostrando los machetes para meternos miedo y corrernos, y ninguna autoridad nos ha dado una respuesta”, cuenta.
De acuerdo con el abogado de la Defensoría del Pueblo, Jairo Carreño, para que Ibiith Guerrero y su familia obtenga una solución lo más pronto debe tramitar una sucesión.
“Todos los siete hermanos son herederos de la finca y a todos les pertenecen por partes iguales, por lo que tienen que iniciar la sucesión, si como familia están de mutuo acuerdo la pueden iniciar por notaria, sino toca por medio de un juez”, indicó.
Carreño afirma que “para poder pelear tienen que tener a su nombre la propiedad”, de lo contrario, deben sustentar la herencia y mostrar los documentos a la Policía para que ellos realicen una inspección y reivindiquen a la gente que invadió.
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