No es mucho, pero queda tiempo para reflexionar entre si radicalizar la guerra o eludirla.
El camino de las drogas
¿Estará Colombia en lo correcto, con la intención de sectores políticos de derecha de reducir y, si es posible eliminar, la dosis personal de droga permitida a un consumidor? ¿Ajustar la normatividad legal para abrirles paso a más episodios de la trágica y fracasada guerra contra las drogas que inventó Estados Unidos en 1968 con propósitos inconfesables, será la mejor manera de enfrentar el fenómeno?
Tal parece que la idea colombiana es un penoso anacronismo, precisamente cuando Canadá y la mitad de los Estados Unidos despenalizaron la droga. Y son esos dos países —más el segundo que el primero—, de los mayores y más atractivos mercados para la cocaína colombiana.
Se dirá que no importa, que Colombia es Colombia, y que debe tenernos sin el menor cuidado lo que hagan otros países al respecto. Pero, para incomodidad de los políticos que asumirán el gobierno el 7 de agosto, México está dando pasos para despenalizarla también.
La virtual secretaria de Gobernación —equivalente al ministro de Interior—, Olga Sánchez Cordero, refiriéndose a lo que desde el 1 de diciembre hará el nuevo gobierno izquierdista en relación con la droga, preguntó hace poco: ‘¿qué estamos pensando, matándonos, cuando ya casi toda Norteamérica la está despenalizando y muchos países europeos?’
Después de Colombia, México es el país latinoamericano que más violencia ha vivido en esa guerra, inventada en 1986 por el entonces presidente Richard M. Nixon para disminuir en Estados Unidos la población negra y hippie, que se oponía con dureza a la guerra de Vietnam.
Desde cuando el derechista Felipe Calderón Hinojosa, como presidente, sacó a la calle al Ejército en 2006 para enfrentar el fenómeno de las drogas, en México ha habido unos 160.000 muertos, en una orgía violenta que aún se mantiene, pese a que el actual mandatario, Enrique Peña Nieto, distendió un poco el rigor de la ley.
En Colombia, el de qué hacer con las drogas es un asunto de nunca acabar, con algunas posiciones fundamentalistas inamovibles, que parece tendrán bastante influencia en el gobierno que llega.
Ocurrió lo mismo con la discusión sobre si después de 60 años se llegaría a la paz mediante la liquidación de la guerrilla o mediante el diálogo. Lo primero era, y es en condiciones como las colombianas, un imposible al que muchos políticos ni siquiera se preocupaban por analizar.
Hoy hay conciencia plena de que la solución era a través del diálogo y de la comprensión de los puntos de vista de las fuerzas enfrentadas. De seguir la guerra, estaríamos sumidos en una vorágine inconmensurable, por razón, precisamente, del dinero de la droga, que les hubiera permitido a las Farc armarse hasta límites no calculados.
No es mucho, pero queda tiempo para reflexionar entre si radicalizar la guerra o eludirla mediante la legalización de las drogas, que si lo está haciendo Estados Unidos, no hay razón para que acá no se haga algo parecido.
Lo que es innegable es que la guerra de Nixon ha sido uno de los fracasos más estruendosos de la historia moderna, así se resistan a aceptarlo los radicales que consideran que todo se arregla apretando tornillos y generando violencia.
Ayúdanos a seguir haciendo periodismo de calidad
Contribuye aquíComentarios
+ NOTAS
Duque sostuvo encuentro con Lenín Moreno en la frontera
El mandatario sostuvo conversaciones con Lenín Moreno sobre diferentes temas.
Antes de morir, Ana Benilda Becerra salvó a sus vecinos
Un cortocircuito provocó la tragedia en el barrio La Castellana.
La avenida del Río será más deportiva y familiar
El centro de pensamiento del Área Metropolitana tiene unos 61 proyectos estructurados para Cúcuta.
COVID-19, en aumento en la región de Pamplona
Se conocen casos de gente de los municipios de la provincia y de Toledo que llegan a la región a hacerse la prueba de coronavirus.
La delegación regional que estará en la Vuelta al Táchira 2021
Tres equipos representarán a Norte en la edición 56 de esta clásica del continente.
La muerte sigue rondando por La Parada
Jonathan José Seijas llegó hace unos meses a La Parada a trabajar pasando gente y mercancía por las trochas.
Desde hoy, alcaldía empieza a expedir paz y salvo de predial
La Secretaría de Hacienda informó que en esta oportunidad el documento se entregará mucho más pronto que años anteriores.
Tercer toque de queda se cumplió dentro de lo presupuestado
En total fueron impuestos 843 órdenes de comparendo en la ciudad y el área metropolitana.
La pandemia obliga a postergar los retiros espirituales
“No existen condiciones para el encuentro", Jairo López, presbítero de la catedral de Santa Ana.


























