La construcción de vías de acceso a las veredas de los municipios de Norte de Santander, ha sido el deseo de los campesinos de nuestra región por décadas. Pero en Arboledas , estas son en realidad, un dolor de cabeza.
Los habitantes de este municipio al suroccidente del departamento, se encuentran preocupados por una serie de caminos que fueron habilitados sin los estudios de suelo necesarios y corren el riesgo de sufrir un accidente cuando vuelvan las lluvias.
Asimismo, han manifestado que el daño a la flora y fauna por la apertura de estas vías ha sido grave e irreversible.
Ismael Contreras Contreras, quien hasta septiembre del 2015 se desempeñó como veedor de Arboledas, aseguró que estas vías se realizaron sin estudio de geología o topografía ni impacto ambiental o licencia de construcción.
Para Contreras, la preocupación radica en que estas intervenciones pertenecen al parque Páramo Santurbán, de donde nacen muchas quebradas que fueron "violadas" en su curso natural por maquinaria pesada.
De acuerdo a la información suministrada por el exveedor, estas vías fueron construidas con fines políticos, durante la administración del entonces alcalde Álvaro Carrillo, pues no tenían ningún objetivo real de solucionar la problemática de los campesinos para sacar sus productos al casco urbano para su comercialización.
Contreras asegura que existe un informe realizado por Ingeominas y Corponor, en el que se determina que uno de los sectores conocido como Juan Bueno-Guacamayos, por donde pasa una de las vías ilegales, fue declarado en alto riesgo, pero pese a esto se construyó el corredor.
La zona está en un bosque cafetero, con cultivos de café, arboles de pardillo, cedros y guamos, algunos de los cuales fueron erradicados y dañados al depositar los escombros.
También se hizo la denuncia de que en un sector contiguo al casco urbano de Arboledas, conocido como La Granja, se realizó la repartición de lotes en una zona arcillosa, en el que según la Corporación Autónoma Regional de la Frontera Nororiental (Corponor), e Ingeominas estipulan que no se puede construir por ser un terreno arcilloso con riesgo de movimiento de tierra.
La Opinión