Cuando de evitar una tragedia se trata, esta familia la tiene clara, su pequeño bebé de tan solo 2 años está en la capacidad de flotar en el agua si alguna vez cae en ella por accidente.
Su padres, conscientes de los peligros que conlleva tener una piscina en su hogar, se dieron a la tarea de enseñar a su pequeño cómo reaccionar si cae en ella.
El menor, sencillamente flota, una vez en posición llama a su mamá para que lo auxilie. ¿Cómo preparan a sus hijos para una situación de emergencia?
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