Abandonar un partido e irse del estadio en taxi, es algo que no se ve en el fútbol.
El hecho ocurrió en la segunda división de Brasil, con Fábio, portero de Figueirense. El guardameta cometió un error durante el primer juego del partido, era el debut como en ese equipo.
Fábio intentó atajar un tiro libre pero ante una mala salida, el balón se coló en sus brazos y se fue al fondo de la red.
Pero a la hora del descanso, el portero decidió irse del estadio, abandonó el lugar y tomó un taxi.
"Tenía algunos problemas familiares hacía varias semanas, médicos, con mi madre, eso venía afectándome y estaba allí sin cabeza. Estaba totalmente mal psicológicamente", dijo a los medios de comunicación.
"Yo pedí salir, cogí un taxi y me fui, porque quería estar cerca de los que quería. Salí de (la ciudad de) Florianópolis y llegué a Itu", allí se encontró con sus papás.
El guardameta lamentó también la derrota de su equipo y pidió disculpas.
Sin embargo, este hecho solo le sirvió para ser despedido.





















