El susto de su vida se llevó el conductor de un taxi cuando al abrir el capó de su vehículo para reaprovisionar gas, encontró una serpiente Boa Constrictor, enroscada en el motor.
Ante el asombro del chofer, la culebra se empezó a mover por el motor del vehículo, por lo que de inmediato cerró el capó y reportó la situación a la Policía a través de la línea 123.
Minutos después llegó una patrulla del Grupo de Protección Ambiental de la Policía Metropolitana de Bucaramanga, la cual acordonó el lugar con el fin de empezar con los trabajos de extracción del animal, el cual permanecía enroscado en el motor.
Luego de varios minutos, los uniformados lograron rescatar la serpiente, la cual fue llevada a las instalaciones de la Autoridad Ambiental de Bucaramanga, donde es sometida a una revisión por parte de un equipo de veterinarios.
“Se trata de una serpiente adulta, de aproximadamente dos metros. Se encuentra en buenas condiciones, pero hay que esperar los resultados de los exámenes que le hagan los veterinarios. Dependiendo de lo que arrojen los estudios, sabremos si la liberamos en su hábitat o permanece en recuperación”, indicó uno de los uniformados.
Según el conductor del taxi, el vehículo estuvo parqueado durante toda la noche del miércoles cerca a una zona boscosa, por lo que, de acuerdo con la Policía, la serpiente se habría refugiado en el motor en busca de calor.
“Las serpientes son animales de sangre fría y pudo ser que ésta se refugió en el motor del automóvil en busca de calor o de un refugio seguro”, explicó el veterinario Mauricio Rincón.